Bodega
La bodega se sitúa en una construcción de dos pisos del 1819 realizada por el Cabildo catedralicio de Astorga y destinado a elaborar vinos de gran calidad para satisfacer el aumento de la demanda de los peregrinos a Santiago tras el parón producido por las guerras napoleónicas. Más tarde pasó a manos privadas, tas alguno de los numerosos procesos de desamortización del siglo XIX.
De aquellos lejanos días aún pueden verse el lagar y un pozo de agua interior, también cuenta, entre otras peculiaridades, con una pared separada un metro del edificio que evita el paso de la humedad. En la actualidad se pueden producir entre 60.000 y 80.000 litros. Su producción actual es de 11.000 botellas.
Viñas
Nuestras viñas suman 3 hectáreas en total distribuidas en 15 parcelas con orientaciones diversas. Estas disfrutan de nuestro particular microclima mediterráneo, creado por la combinación de los climas atlántico y mediterráneo continental, derivando en un clima suave, más bien templado, regulado por cierta humedad y un equilibrio hídrico.
Otro elemento vital para la calidad de nuestros vinos es la buena situación en la que nos encontramos; en lo alto de Valdecañada a 800 metros de altitud, lo que hace que se produzcan gran diferencia de temperatura entre el día y la noche, beneficiando la fijación de color y aromas intensos en la uva.
Así pues, gozamos de unas condiciones ambientales excelentes para la elaboración de un vino personal, sacándole toda la expresión a la tierra.
Situación
Nos encontramos en la comarca del Bierzo, al sur de Ponferrada (León), en Salas de Los Barrios, un pequeño pueblo de origen medieval, con mucha tradición en el cultivo de la vid. Destaca también su riqueza arquitectónica, casas rurales, con portalones y bodegas.
Un entorno idóneo lleno de historia y encanto donde se levanta un hermoso edificio de piedra. Nuestra bodega.
La dedicación a un producto
Nuestra variedad por excelencia en el Bierzo es la Mencía que se cultiva casi exclusivamente en el noroeste de la península Ibérica. El cultivo se remonta a la época Romana y continua a pesar de la filoxera y la introducción de otras variedades procedentes del nuevo mundo. Con los siglos la uva se ha adaptado a grandes altitudes en nuestros terrenos arcillo-calcáreos y de pizarra, produciendo unos vinos más potentes y de un profundo color; de aromas frutales y minerales.
El trabajo exhaustivo en la viña siempre ha formado parte de nuestra visión, debido, entre otras cosas, a la sensibilidad de esta variedad. En nuestros viñedos practicamos el concepto de la agricultura sostenible, mejorando la salud de la vid, centrándonos en el uso de procedimientos orgánicos y en limitar al máximo los tratamientos químicos. Las producciones medias se mantienen muy bajas, sobre los 20 hectolitros de vino por hectárea, mejorando el carácter de nuestra mecia y la esencia del terruño.
En la elaboración
Una vez llegado el punto de maduración de azúcares, ácidos y taninos, se vendimia en cajas pequeñas, seleccionando la uva en la viña y transportándolas con cuidado hasta la bodega.
Se repasa en mesa de selección manualmente en la bodega. Después del despalillado de las uvas, se trasladan a cubas de acero inoxidable con control de temperatura durante 4 semanas durante las cuales se producen la maceración de la piel y la fermentación alcohólica para así extraer los posibles sabores frutales así como los taninos. La fermentación maloláctica se completa en barricas de roble francés.
En la crianza
Las fermentaciones las hacemos largas y tranquilas tanto la alcohólica como la maloláctica que acaban en barrica para conseguir unos vinos de terruño, finos y muy elegantes. El trabajo más especial es para las cuarenta barricas de roble francés, de doscientos veinticinco litros, encargadas de guardar y criar nuestros vinos. Es por eso que durante la crianza de estos vinos cada barrica se somete a un proceso de control continuo. Para asegurar el rendimiento las mismas, las cambiamos cada 3-4 años en un porcentaje anual del 25-30%
Tras un período que oscila entre los 12 y 18 meses en botella el vino está listo para dejar la bodega y llegar hasta la mesa. Para ello las botellas se empaquetan cuidadosamente en cajas, con la excepción de un número reducido de ellas que se mantienen en la bodega como parte del legado histórico.
Historia
Es un proyecto joven que quiere aportar esta incipiente edad de oro del Bierzo algo nuevo al mundo del vino; aprovechar la singularidad de nuestros terruños así como la de la variedad de nuestra uva autóctona para, mediante mimo y esfuerzo, realizar vinos con carácter único.
La aventura empieza en el año 2004 con la adquisición de 14 parcelas que componen las tres hectáreas de viñas de uva Mencía, con más de setenta años, de donde sale nuestro primer vino CABILDO DE SALAS y el control de otras tantas parcelas para nuestro segundo vino CABILDO DE SALAS ROBLE.
Elegimos la zona de Los Barrios, debido al hecho de su dilatada tradición vinícola y sus posibilidades de producir una magnífica materia prima. A pesar de eso, esta región ha sido injustamente olvidada durante años por los productores en favor de la parte noroeste de la comarca, donde se concentra el grueso de la producción regional.
En los años siguientes fue la adquisición de una antigua bodega de 1819 y su restauración. Todo respaldado por un equipo técnico y profesional con una gran ilusión en el proyecto de hacer un gran vino de terruño
El resultado de lo anterior da unas viñas de cepas viejas que volvieron a su plenitud después de un duro trabajo de recuperación: arar la tierra, replantar, injertar las cepas, revivir el suelo sólo con abonos naturales y sin tratamientos sistémicos. Mimar el terruño para la realización de un magnífico producto
Como premio a nuestra constancia, en el 2008 nos vimos recompensados con la medalla de oro a nuestro CABILDO DE SALAS ROBLE en el segundo concurso de los vinos del noroeste
El enólogo
Es el renombrado enólogo local Raúl Pérez quien nos anima a empezar este proyecto, incluso poniendo a nuestra disposición su bodega y elaborando el primer vino en 2004.
Raúl, el mejor representante de la nueva generación de enólogos dispuestos a abrir otras fronteras para el vino español. Obteniendo del famoso Robert Parker Jr y su prestigiosa revista americana “The wine advocate”, un 98/100, lo cual lo sitúa entre los mejores vinos del mundo. Actualmente sigue catando nuestras cosechas y aconsejándonos para seguir en la primera línea marcada por el
nuestro director técnico y enólogo en la actualidad es Francisco Lindoso, que aunque no tiene el tirón mediático de Raúl Pérez, demuestra cosecha tras cosecha una buena dosis de talento.
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